martes, 24 de enero de 2017

QUERIDO DIARIO

Querido diario,
hoy perdí tus páginas
en un soplo de viento helado.
Volaron en una espiral de recuerdos,
de pasos que el tiempo borró de mi sien.

Subí corriendo al Albaicín,
resbalando por sus piedras,
retales de cuentos,
que me susurraba el viento a los párpados antes de dormir.

En el Mirador de San Nicolás encontré tus restos,
arrastrándose perezosos contra recovecos olvidados.
Recogí tus páginas en el silencio del viento,
pero fue al levantar la vista,
en un gesto de hastío cansado
cuando vi a lo lejos la verdadera historia levantada en piedra en sangre.

Lo recordé entonces, diario,
que no sólo se escribe en papel
que mis pasos estaban labrados también en la mirada vigía de la Alhambra.

Antología Atlas poético. Viajeras del siglo XXI


Panorámica de la Alhambra. Francisco García Valenzuela

martes, 8 de marzo de 2016

Hielo



Hielo.
Una pálida sonrisa congelada en azabache.
Sólo caricias que funden los polos.
Un copo de nieve superviviente en el desierto,
una tierra de arenas
donde una risa estridente
corta la madrugada.

No me oís.
Soy la marea que rompe contra vuestros ideales.
La nota del ciego piano
sobre la que os sostenéis.

Caéis en procesiones de luto que entierran a la vida,
oscuros penitentes con cuencas de llameante vacío.
Grisáceos seres que limpian sus conciencias a pie,
descalzos sobre puntillosas piedras de culpabilidad.
¿No lo veis?
Escondéis vuestras voces bajo mantos negros,
vuestras vidas, tras finas paredes de satén,
falsas palabras de bondad.

No debo un perdón,
perder la vida entre vuestras cenizas.
Restos
sólo restos de un símbolo
una cruz marcada en carne
Yo,
Voy a lomos de vuestros miedos
soy los anhelos que en un grito ahogado
brotan de vuestros ojos en la oscuridad del lecho

Creéis ser colgantes de nácar
alhajas que pesan y hieren
un brillo mate de belleza ciega.
Yo,
Seré un cáliz de blancos sueños
una señal de liberación
un canto por la libertad.

Cartas de sal

Helene Traxler - We can do it!

jueves, 3 de septiembre de 2015

A ESTE LADO DEL CRISTAL

Harmony of passion - Irina Sergeyeva

Al mirar por la ventana

me pregunto por qué ahora exhalo sueños

en un suspiro morado, 

inconsciente

que se enreda en tus párpados dormidos.


Si el mundo no ha cambiado,

por qué brota tinta de mis manos sedientas

y se enquista tu voz en mi garganta

en un mordisco que sabe a miedo y vida.


Vida y miedo en el temblor de tu cuerpo desnudo.


Cómo mirar sus pasos apagados,

rasgados en tiza,

cuando los tuyos caminan por mis venas

en sutiles trazos de largas plumas

que aún huelen a cenizas y sal.


Te llevo dentro,

tan dentro,

que a este lado del muro

la vida se deshace en pequeñas letras de colores,

que no caben en sus palabras de cartón trillado

que arden en el reflejo de tu sonrisa difuminada

al mirar por la ventana,

a este lado del cristal.

Cartas de sal (2013)



miércoles, 29 de julio de 2015

ESTACIÓN DE LAS LETRAS



¿Quién quiere libros,
páginas o sílabas? 

Las masas se alimentan de reyes moldeados en bronce,
no de papeles ajados,
aunque su blancura conozca todos los tactos,
todas las pieles. 

El olvido respira versos,
                               sonetos,
                                               pentagramas sostenidos en celuloide.
El olvido exuda la Historia,
mientras vuestras manos elaboran el tiempo,
en esculturas caprichosas calzadas con páginas rotas.




martes, 24 de febrero de 2015

TIEMPO OLVIDADO

Sí, el silencio es azul
y tu sonrisa una perla perdida en el fondo del mar.
La tristeza, quizá verde,
se te enreda en los párpados.
La vida es un juego solitario,
donde reina el paso del tiempo olvidado

Cartas de sal

Delfina Giménez

domingo, 4 de enero de 2015

Feliz año con versos

Para empezar el año os dejo un enlace a la entrevista que me hizo Sebastián Galán en el programa de radio "Poetas en el aire". Espero que os guste. ¡Salud y versos!

domingo, 17 de agosto de 2014

CORRIENTES AZULES

Se le perdió el mar en la garganta,
aunque nunca había oído hablar de las corrientes azules.
No sabía que no entienden de susurros,
ni de cuentos inventados a medianoche.
Por eso, cuando subió la marea,
se le ahogaron las vocales
                       en el recuerdo de su voz sin orillas,
donde sólo las medusas cantan,
donde sólo el silencio escucha.

Publicado en la antología "Generación 2001
26 poetas españolas (sin peaje)" de La Manzana Poética


 Mundos Azules - Cristina Alejos Cañada